vivimos en un mundo lleno de actividades, trabajos diarios: estudio, oficio, programas, tareas para la casa, cumpleaños, aniversarios uff..., éstas nos llevan a una satisfacción por haber cumplido con todo esto y mucho más, si en ello que hacemos somos felices.
Pero descubrimos el cansancio, el agotamiento del cuerpo, de la mente, del alma y decimos: necesito descansar !
bueno, si es tu caso es tiempo no de abandonar el lugar o las tareas que te hacen feliz, pero te agotan, sino que en medio de estas actividades le des el tiempo importante al descanso, no te hablo de dormir (...plop) o de gozar de un ambiente diferente, que también es muy saludable; te hablo del tiempo que podemos dedicar a ORAR, hacer oración es entrar en esa intimidad con una persona que me acoge, me sostiene y me ama; derramar ese diálogo postergado muchas veces por las constantes e imparables actividades. Sí de ese descanso en donde la vida se renueva. Es necesario salir de uno mismo, y entrar a participar de otro orden, un orden sobrenatural que te hará romper con ese duro estrés, ese descanso que necesita tu alma. Jesús te espera en la Oración: "Venid a MÍ los que están cansados y agoviados que YO los aliviaré"... Ánimo.

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